Carreteras abandonadas
Sumario
Carretera de Cilleruelo a Arija
La carretera de Arija a Cilleruelo (BU-642) es un caso curioso de abandono, o quizás sea objeto de alguna extraña maldición que la convierte en un ente desaparecido.
A la altura de las curvas de Herbosa (Km 3 al 4), hay un punto negro en el que ha fallecido bastante gente. Los guarda railes de esa zona están materialmente destrozados desde hace varios años, y parece que nadie se preocupa de su mantenimiento. Como desde hace más de tres años se ha dado luz verde a la mejora, o quizás solo a la redacción del proyecto, la carretera se encuentra en estado de gracia y no necesita ser atendida. Algo sorprendente cuando este tramo tiene que soportar un importante tráfico de camiones pesados, cargados con arena de la fábrica de Arija, y necesitaría un intenso y continuo mantenimiento.
Vistas del tramo citado
Estas son algunas noticias de la hemeroteca que hacen referencia a la citada carretera, y a los planes de mejora:
- Herrera Campo avanzó la futura mejora de la plataforma y el firme de los 15 kilómetros que separan Soncillo de la comunidad autónoma cántabra por Cilleruelo de Bezana y Arija con 1,7 millones (Diario de Burgos 18 de noviembre de 2006)
- Las obras de modernización consisten en la mejora del trazado, la ampliación de las carreteras afectadas y la corrección de los puntos más conflictivos de los tramos afectados. En este sentido, y en el marco de esta actuación de modernización, están en fase de redacción de proyectos otros cinco tramos de carreteras: la BU-551 en Medina de Pomar con la VU-550; la BU-564, de Soncillo al límite con Cantabria por Arija (Diario de Burgos, 8 de mayo de 2006)
- Luz verde a la mejora de 250 kilómetros de carreteras en seis provincias con una inversión de 91 millones (ABC, 8 de julio de 2005)
Accidente en el cruce de Arija
El 7 de agosto de 2008 se produjo un nuevo accidente en el cruce de esta carretera con el acceso a Arija. Pudo ser debido a una imprudencia de un ciclista, pero también a la desidia en la conservación de la carretera. En el citado cruce la visibilidad se ve reducida por un increible bosque de señales, que si no contravienen directamente las leyes, son ajenas al sentido común. Parece dudoso que las autoridades de tráfico puedan haber autorizado la colocación de tal número de señales. Por otra parte, la hierba en los márgenes de la carretera dificulta considerablemente la visión. Quizás se deba considerar responsables civiles a las empresas que han instalado estos carteles (FEVE, SIBELCO), a la Diputación de Burgos (señales de Arija y Monte Hijedo, vegetación en las cunetas), o la Junta de Castilla y León (letrero del FEOGA).
¿Quién responde?
¿Quién debe de encargarse de detectar estos peligros? ¿No podría ser la Guardia Civil, que patrulla constantemente estas carreteras? ¿No entra entre sus cometidos la tarea de informar a los responsables de las citadas vías de circulación sobre los puntos negros, y sobre las circunstancias de riesgo que se observan fácilmente en la carretera? ¿Tenemos que ser siempre los ciudadanos quienes denunciemos estos casos?
Otra carretera fantasma

Y hablamos de carreteras porque en el año 1952 también desapareció como por ensalmo otra muy importante: la que unía las dos orillas del Pantano. El tramo principal era el puente Noguerol, que comunicaba los pueblos de Arija y La Población de Yuso. Pero se hundió parcialmente antes de su inauguración. Aunque figuraba como elemento destacado entre las obras de compensación del Pantano del Ebro, de este puente nunca más se supo. Bueno, sí, se procedió a dinamitarlo, para que sus restos no avergonzasen a los gobernantes de la época.